La historia
de la Finca San Miguel
Herederos de un legado
A principios del siglo XX se había abierto el Canal de Aragón y Cataluña. Una gran infraestructura hidráulica que, con la mecanización del campo, permitiría mejorar la economía agraria del territorio. Terrenos de secano se transformaron en una extensa y prolífica zona de regadío. Las sales presentes de forma natural en el suelo, afloraron con los primeros riegos, que se tubieron de limpiar con la plantación de arrozales, y poco a poco se fueron introduciendo nuevos cultivos.




El agua dio vida a la tierra y a los habitantes de San Miguel
Los nuevos regadíos necesitaban a muchos trabajadores y representaban una oportunidad para muchas familias. Las primeras casas del poblado de San Miguel se construyeron hacia el año 1945. Se construyeron casas, escuela, capilla, además de diversas edificaciones agrarias. En 1952, la familia Raventós adquirió esta finca agraria, llamada entonces San Miguel de la Encomienda. Los riegos y los cultivos fueron creciendo. Se construyó el embalse del Pas para regular el caudal de riego, se nivelaron nuevos terrenos para facilitar la llegada del agua y la mecanización de los cultivos: los primeros cultivos de arroz dieron paso a los cereales, la remolacha y los frutales, hasta que se decidió especializar la finca en la producción de cereza con una visión de sostenibilidad e innovación. El aprecio por la tierra, las personas, el trabajo y la naturaleza fue la semilla de este proyecto.
El cultivo,
un lugar donde hacer nido
El modelo de cultivo de la Finca San Miguel practica una agricultura productiva y de calidad que busca un retorno a la naturaleza, garantizando la conservación de los recursos naturales a largo plazo. Si no hay naturaleza, la agricultura está muerta.
Mejorar la calidad de los hábitats
Se destina parte de las tierras a la alimentación de las aves, se crean zonas húmedas propiciando que los pájaros, residentes o invernantes, puedan establecerse, se planta vegetación donde poder resguardarse o se instalan nidos para aquellas especies que permitan el control de plagas.
Ahora,
queremos compartir
este legado contigo
Mittaria es nuestro modo de compartir los frutos.
